En sus tratados sobre el matrimonio
en el Ihiáu 'Ulúmi d-Din, Abu Hámid al Gazáli
tiene una sección llamada "Alentando el Matrimonio" (at-targib
fin nikáh). En esta sección cita algunos ahadiz
del Profeta sobre la virtud del matrimonio. Tambien tiene una
sección llamada "Desalentando el Matrimonio" (at-targib
'anin nikáh). En esta sección, aparte de ahadiz
de algunos sufis, Al-Al-Gazali cita tres ahadiz: dos del Profeta
y uno del Imam 'Alí. Curiosamente, el tercer hadiz no es
ni siquiera relevante sobre el tema; siendo más relevante
para la planificación familiar -habla sobre tener pocas
mujeres y niños. Es más, los tres ahadiz están
clasificados por los eruditos del hadiz como de poca confianza
(da'if).
Luego Al-Al-Gazali continúa
discutiendo sobre los 'beneficios y perjuicios del matrimonio'.
Antes de examinar los 'perjuicios del matrimonio', deseo comentar
los dos ahadiz del Profeta que Al-Al-Gazali ha citado de sus fuentes
sunni y los cuales Mernissi tambien ha usado en su libro.
El primer hadiz es como sigue:
El Profeta dijo, "Cuando la mujer viene
hacia ti, es Shaytán quien se te acerca. Cuando uno de
vosotros ve a una mujer y se siente atraído hacia ella,
el debe apresurarse hacia su esposa. Con ella, sería lo
mismo que con la otra." Después de citar esta hadiz, Mernissi
añade los comentarios del Imam Muslim, "Ella se parece
a Shaytán en su irresistible poder sobre el individuo".
Mientras discutían el tema de
la falsificación o interpolación en el hadiz, nuestros
'ulamá' dicen que una de las fuentes de falsificación
fueron los místicos y los así llamados píos
mulah, quienes importaron varias ideas como el celibato y el monacato,
que no eran del Islam, a la literatura del hadiz. Y puesto que
la maldad de la mujer es un componente fundamental del monacato
cristiano, ideas similares se deslizaron dentro de la literatura
del hadiz, en forma de falsificación total o en forma de
interpolación. Cuando leí el anterior hadiz, sospeché
que sería una interpolación, especialmente su frase
inicial. Mi sospecha fue confirmada cuando comencé a buscar
algún hadiz similar en las fuentes shi'a. Las fuentes shi'a
narran un hadiz similar como sigue:
El Profeta dijo, "Cuando uno de vosotros
vea a una hermosa mujer, debe ir con su esposa. Porque lo que
está con ella (es decir, con su mujer) es igual que lo
que está con la otra.". El mismo hadiz está tambien
registrado con una pequeña diferencia: El Profeta dijo,
¡Oh hombres! Ciertamente el acto de mirar (a una hermosa mujer)
es de Shaytán, por lo tanto quien se encuentre esta inclinación
debe ir con su mujer."
El hadiz narrado desde las fuentes
sunni equipara a la mujer con Shaytán, mientras que en
las fuentes shi'as no hay tal implicación en lo más
mínimo. Por el contrario, en la segunda versión
del hadiz encontrado en las fuentes shi'as, es la vista del hombre
la que tiene que ver con la tentación de Shaytán.
Si hemos de elegir entre las fuentes de la sunnah del Profeta,
entonces no tenemos alternativa sino la de aceptar la versión
dada por los Imames de la Ahl ul-Bait, la familia del Profeta.
Después de todo, nadie podría conocer mejor al Profeta
que Ahl ul-Bait. En nuestra opinión, El Imam Al-Al-Gazali,
el Imam Muslim y Mernissi son del todo incorrectos en sus intentos
de equiparar a la mujer con el Shaytán. El hadiz que ellos
han citado fue interpolado, lo más probable, por los místicos,
para alentar al monacato, el cual habían importado del
Cristianismo.
El segundo hadiz es como sigue:
El Profeta dijo, "No vayas con las
mujeres cuyos maridos están ausentes. Porque Shaytán
entra en vuestros cuerpos como la sangre corre por vuestra carne.".
Primero de todo, no he sido capaz de
encontrar un hadiz similar en las fuentes shi'a. Esto, más
su contenido, arroja dudas sobre la autenticidad del hadiz. En
segundo lugar, la fuente de este hadiz es Sahih at-Tirmidi. Estoy
sorprendido de como Al-Al-Gazali y Mernissi pueden usar este hadiz,
mientras el Imam at-Tirmidi, comenta que, "Este es un hadiz extraño!"
(hada hadizun garib). En tercer lugar, incluso si el hadiz fuese
aceptado, no prueba lo que Mernissi pretende de él: "Las
mujeres casadas cuyos maridos están ausentes son una amenaza
para los hombres." Por que el hadiz compara a los hombres, y no
a las mujeres con Shaytán. En efecto, las mujeres en este
hadiz emergen como las víctimas de los hombres quienes
han sido vencidos por el Shaytán.
Ahora vamos a volver al trabajo de
Al-Al-Gazali en el que describe los perjuicios del matrimonio.
Nombra tres aspectos como perjuicios del matrimonio. Los analizaremos
separadamente:
El primer perjuicio:
"El primer y más grande perjuicio
(del matrimonio) es que 'incapacita para ganar el sustento lícito.'
Esto es algo difícil para cualquiera, especialmente durante
estos tiempos, el evitar tener perjuicios cuando el sustento
es necesario. Por lo tanto, el matrimonio será una causa
para obtener el alimento por medios ilícitos, y esto
es la perdición del hombre y también de su familia. Mientras
que una persona soltera está libre de estos problemas…"
Sobre este tema, continúa
citando a los místicos, cuyas declaraciones no tienen
valor para nosotros a menos que estén basadas en el Corán
y en la sunnah. Ellos elogian el celibato, bajo la influencia
del monacato, el cual había sido condenado por el Profeta
y el Corán.
La conclusión lógica
a la que Al-Al-Gazali y otros místicos llegan es la siguiente:
'si eres rico, está bien que te cases; pero si eres pobre,
no deberías casarte, de otro modo acabarás buscando
la provisión por medios ilícitos.' Esto son bobadas
absurdas y van contra lo que el Corán dice, "Casad a
aquellos de vosotros que no estén casados… Si son pobres,
Alláh les enriquecerá con Su favor." (Corán,
24:32). "…No matéis a vuestros hijos por miedo a empobreceros
-ya os proveeremos Nosotros, y a ellos-, …" (Corán, 6:151).
El Profeta dijo, "Cualquiera que se abstenga del matrimonio
por temor a la pobreza, ha pensado, en efecto, mal de Alláh.".
No se como puede una persona obtener edificación espiritual
pensando negativamente sobre las promesas de Alláh.
El segundo perjuicio:
"La incapacidad (de los hombres)
para satisfacer los derechos de sus mujeres, para contener sus
(malas) maneras y para soportar pacientemente sus enojos.".
¿Qué es lo que el Imam Al-Gazali
está diciendo? ¿Quiere decir que las mujeres, en general,
demandan demasiado, son mal educadas e irritantes? ¿Puede basar
su opinión realmente en el Corán y en la sunnah
del Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones sean con él)?
No lo creo; y esto es porque vemos que Al-Gazali ha presentado
solo los ahadiz de algunos místicos en apoyo de sus opiniones.
Y es obvio que esto no puede ser establecido por las fuentes
originales islámicas.
El tercer perjuicio:
"La mujer y los hijos le distraerán
de Alláh y le atraerán hacia la búsqueda
de (los beneficios de) este mundo y a planificar una buena vida
para sus hijos al acumular más riqueza… Y todo lo que
distrae a una persona de Alláh -ya sea mujer, riqueza
o hijos- es desastroso para él.".
Si lo que Al-Al-Gazali dice es cierto,
entonces no solo el matrimonio, sino también los hijos, los
amigos, los parientes y cada cosa material de este mundo deben
ser etiquetadas como 'perjudiciales' para un musulmán
ya que todas estas cosas tienen un potencial de distraer a una
persona de Alláh y de la próxima vida. Aquí
Al-Al-Gazali suena como San Pablo. Y si esto fuera cierto, entonces
un musulmán no tendría nada que hacer en este
mundo, el debería, igual, confinarse en una cueva en
una jungla o desierto aislado y rezar a Alláh. Lo absurdo
de esta idea desde el punto de vista islámico es obvio.
Lo que Al-Al-Gazali y otros místicos
dicen no es muy diferente de las ideas monásticas de
la Iglesia Cristiana. Y, por cierto, ellos padecieron el mismo
destino que los monjes cristianos. Ya has leído los comentarios
de 'Allámah Rizvi sobre los monjes, "Entonces la naturaleza
tomó su revancha, los monjes y abades cultivaron la idea
de que ellos eran representantes de Cristo, y a las monjas se
les dió el título de 'novias de Cristo'. Así,
con facilidad de conciencia, ellos convirtieron los monasterios
en centros de libertades sexuales.". Similarmente, cuando la
naturaleza toma su revancha contra los sufis, en palabras de
'Allámah Mutahhari, ellos comenzaron a "obtener placer
(sexual) en compañía de hermosas personas y ¡este
trabajo suyo era considerado como un viaje hasta Alláh."
El Imam Al-Gazali y otros místicos
ha cometido un serio error al entender el concepto de 'la preparación
para la próxima vida'. Y esto es lo que me gustaría
clarificar aquí.
El concepto de 'la preparación
para la próxima vida', depende de la propia perspectiva
sobre la relación entre este mundo y el próximo.
Hay tres posibilidades: 1. Sumergirse en los beneficios de este
mundo y olvidar el próximo: 2. Utilizar este mundo para
el próximo; 3. Renunciar a este mundo por el próximo.
Los místicos y los sufís
han adoptado la tercera alternativa, mientras que los materialistas
han adoptado la primera de ellas. Entre estos dos extremos, se
encuentra el verdadero criterio islámico. Hay muchas aleyas
del Corán en las que se alaban altamente los beneficios
de este mundo, y hay muchas otras en las que se exhorta enérgicamente
a los musulmanes a buscar la otra vida. Viéndolas aisladamente,
estas aleyas pueden ser usadas por los dos grupos para probar
sus extremas opiniones. Pero vistas a la luz de otras aleyas que
hablan sobre la interrelación de este mundo y el próximo,
uno es guiado por el criterio del Corán. Y es obvio que
no pueden aislar las aleyas del Corán unas de otras, especialmente
si están hablando del mismo tema. Como dije anteriormente,
éste no es lugar para analizar completamente este tema,
pero daré algunos ejemplos del Corán y de la sunnah
que clarifiquen el criterio del Islam sobre este mundo y la próxima
vida.
El Corán dice: "¡Busca en lo
que Alláh te ha dado en la Morada Postrera, pero no olvides
la parte que de la vida de acá te toca! (Corán,
29:77). Alláh dice, ¡Terminada la azalá, ¡id a vuestras
cosas, buscad el favor de Alláh! ¡Recordad mucho a Alláh!
Quizás, así, prosperéis." (Corán,
62:10)
El Imam Al-Hasan dice, "Se para el
mundo como si fueses a vivir para siempre, y se para la próxima
vida como si fueses a morir mañana.". El Imam te está
enseñando que el Islam no desea que renuncies a este mundo,
desea que te beneficies totalmente de él y que lo ames
pero no hasta el punto de que puedas olvidar la otra vida -la
otra vida, en donde tu destino depende de como seas de obediente
a Alláh en tu vida de acá. El Imam Musa al-Kázim
dice, "La persona que renuncia a su mundo por motivo de su religión
o renuncia a su religión por motivo de su mundo no es de
los nuestros.". En el Islam, la devoción no significa renunciar
a este mundo y vivir en aislamiento en un desierto o en un monasterio.
La devoción significa vivir en la sociedad una vida normal
pero sin olvidar el último destino, el propósito
de nuestra creación -una eterna vida en la Morada Postrera.
Hasta la relación entre el amor
a Alláh y el amor por la mujer de uno, los hijos, y el
mundo en general es del mismo tipo. Hay dos niveles de amor en
el Islam: el amor a Alláh y el amor hacia todas las cosas
también. El Islam no prohíbe a una persona que ame a su esposo/a,
hijos, padres, parientes, amigos, y los beneficios del mundo que
Alláh les ha dado a él o ella. Sin embargo, lo que
el Islam espera es que este amor debe estar en armonía
con el amos a Alláh, estaría basado sobre el amor
a Alláh. La implicación práctica de este
es que si un conflicto ocurre entre la demanda de amor a Alláh
y el amor a algunas cosas también, entonces el amor a Alláh
tomaría precedencia. En el Islam, Alláh es el eje
de la existencia. Él, y nada más, es la Absoluta
Verdad.
Permíteme que explique este
fenómeno de una manera metafórica: la luna gira
alrededor de la tierra, pero al mismo tiempo también gira alrededor
del sol. Es más, la relación magnética entre
la luna y la tierra es una parte pequeña sobre todas las
fuerzas magnéticas que hacen que los planetas giren alrededor
del Sol en nuestro sistema solar. Similarmente, en el Islam el
amor entre dos seres humanos es como la relación entre
la luna y la tierra; y el amor que un musulmán tiene por
Alláh es como la relación entre el Sol y los planetas.
Naturalmente, el primer tipo de amor existe dentro del dominio
del segundo. En otras palabras, hay dos ciclos de amor: el amor
a Alláh y el amor a tu mujer, marido e hijos. El primero
es un círculo más amplio dentro del cual existe
el segundo círculo de amor.
Recuerda, que hay una sutil diferencia
entre lo que estamos diciendo y lo que Mernissi y, hasta cierto
punto, Al-Gazali han dicho. Mernissi dice que en el Islam el amor
entre el marido y la mujer está prohibido porque el amor
sería dedicado a Alláh exclusivamente. Mientras
que nosotros estamos diciendo que el Islam no prohíbe el amor
entre marido y mujer -ni el amor por las cosas tampoco- con tal
que esté en armonía con el amor a Alláh.
Eso es, no te dominaría hasta el punto de la renuncia del
amor a Alláh. Esto es mencionado de modo claro en el Corán:
Di (Oh Muhammad): "Si vuestros padres,
vuestros hijos varones, vuestros hermanos, vuestras esposas,
vuestra tribu, la hacienda que habéis adquirido, un negocio
por cuyo resultado teméis y casas que os placen, os son
más queridos que Alláh y Su Enviado y la lucha
por Su causa, esperad a que venga Alláh con Su orden
(en el día del Juicio)." (Corán, 9:24)
Me gustaría insistir en la
palabra 'ahabbu' -más queridos. Si Alláh hubiera
dicho, "Si vuestros… son queridos" entonces Mernissi u otros
de su ideología podrían haber tenido razón
al decir que el Islam dedica amor exclusivo a Alláh y
todos los otros amores están prohibidos. Pero aquí
Alláh está hablando en una forma comparativa y
dice que si tu amor por otras cosas o personas es mayor que
el de Alláh, entonces tú estás equivocado,
ya que tal amor puede llevarte por el camino de la desobediencia
a los mandatos de Alláh y causarte la perdición
en la próxima vida.
El concepto islámico del
amor no está limitado a amar a Alláh, excluyendo
el amor hacia las mujeres, es un concepto universal en el
cual hablamos del amor hacia todas las cosas y personas. Así
es absolutamente erróneo dar un contexto sexista al
tema y decir que la moral sexual islámica es una moral
anti-mujer.
En conclusión, podemos decir
que las opiniones de Mernissi y Al-Gazali -que en el Islam
las mujeres son sexualmente más activas que los hombres
y que el Islam no tolera el amor entre el marido y la mujer-
no pueden ser justificadas desde las fuentes originales islámicas,
el Corán y la auténtica sunnah.
Hemos dicho anteriormente que el Islam
no está de acuerdo con la represión de los instintos
sexuales, más bien promueve su satisfacción. Pero
al mismo tiempo hemos estado enfatizando que se debe realizar
de un modo responsable y lícito. En otras palabras, hemos
indicado que de acuerdo con el Islam los instintos sexuales pueden
ser satisfechos de dos modos: lícito e ilícito o
moral e inmoral.
¿Cuales son los criterios de moral
e inmoral en la moralidad islámica?. El Islam, como alguna
otra religión o ideología, tiene ciertas creencias
fundamentales y todas sus enseñanzas deben estar en armonía
con sus fundamentos. La base del Islam es la creencia de que Alláh
es Uno, no solamente como el Creador sino también como el Legislador.
El Corán no es únicamente un libro de guía
espiritual; es también una fuente de leyes que regula nuestra
vida diaria. 'Islam', después de todo, significa 'sometimiento
a la voluntad de Alláh' El Corán dice claramente,
"Cuando Alláh y Su Enviado han decidido un asunto, ni el
creyente ni la creyente tienen ya opción en ese asunto.
Quien desobedece a Alláh y a Su Enviado está evidentemente
extraviado." (Corán, 33:36).
Así es el Islam, lo correcto
y lo incorrecto, lo moral y lo inmoral, lo lícito y lo
ilícito está decidido por Alláh y Su Enviado.
Y, en nuestro punto de vista, los Imames de Ahl ul-Bait son los
mejores comentadores del Corán, los protectores de la auténtica
sunnah y ejemplos vivientes de las enseñanzas del Islam.
En breve, los criterios de lo lícito e ilícito en
el Islam son el Corán, la auténtica Sunnah del Profeta
y su Ahl ul-Bait.
La creencia shi'a también enfatiza
que todo lo que Alláh ha decretado como lícito o
ilícito está basado sobre una razón, material
o espiritual o ambas. No obstante, ya que Alláh es Omnisciente
mientras que nosotros estamos todavía en una orilla del
profundo océano del conocimiento, no siempre nos será
posible comprender la razón que hay detrás de todos
y cada uno de los mandatos de Alláh. El concepto básico
de la moral sexual - que el sexo no es malo y que no debe ser
reprimido- es un ejemplo muy obvio de una enseñanza islámica
la cual está en completa armonía con la razón
y naturaleza humana.
Tan pronto como digamos que el Islam cree en la regulación
de nuestra conducta sexual, nos estaremos enfrentando con las
cuestiones sobre 1) la regulación del sexo por la moralidad
y 2) la libertad personal en la conducta sexual. Intentaremos
analizar brevemente estos dos temas antes de cerrar este capítulo.
La primera cuestión es ¿Puede
ser la sexualidad regulada por la moralidad?
"Realmente no puede haber tal
cosa como una moralidad específicamente sexual. La
moralidad… no ataca al acto sexual, pero siempre ataca cualquier
otra cosa con la cual pueda ser emparejada. Podemos razonablemente
prohibir la violencia sexual, pero eso es por causa de la
violencia; considerándolo en y para sí mismo,
e independientemente de circunstancias fortuitas, el acto
sexual no es correcto ni incorrecto, sino simplemente 'natural'.".
La conclusión de esta idea es sencilla: puesto que
no puede haber moralidad sexual real, no habría contención,
en absoluto, en la gratificación sexual. Nada debería
ser considerado inmoral o ilícito.
Esta idea por si mismo es absurda.
La sexualidad es un acto que principalmente involucra a dos personas,
y todas las veces que dos personas están involucradas -
incluso sobre base laica- las leyes y reglamentos llegan a ser
necesarias para regular sus conductas.
Para proporcionar una base racional
a esta idea se dice que algunas veces muchos nervios y desórdenes
mentales tienen lugar por el sentimiento de la privación
sexual. La medida preventiva de tales nervios y desórdenes
mentales es la satisfacción sin trabas del instinto sexual.
Lo que desean decir con sencillas palabras es que cuanto más
se restrinja el sexo, más gente será atraída
hacia él y sufrirán el sentimiento de privación.
Actualmente la cultura libertina occidental
puso en vigor la conducta sexual sin trabas en Occidente durante
los últimos treinta años. Y, manteniendo en mente
el argumento anterior, uno se debería imaginar que vería
un descenso en el número de desórdenes nerviosos,
frustraciones sexuales, violaciones, incesto, abuso de niños
y agresiones sexuales. Pero, ¿Ha pasado esto realmente? No, por
supuesto, que no. Una mirada a las estadísticas muestran
que todos los así llamados efectos de la privación
sexual se han incrementado de forma múltiple a pesar de
los modos sexuales sin trabas de las décadas de los sesenta,
setenta y ochenta.
Lo que actualmente ha sucedido es que
el mundo occidental, después de la revolución contra
la represión del sexo del sistema cristiano, ha confundido
sexo sin trabas con sexo alocado. El Islam no acepta la idea de
la represión de los instintos sexuales, en lugar de eso
anima a la educación de aquellas sensaciones y a su satisfacción
de un modo responsable. Todas las restricciones que el Islam impone
sobre el sexo están basadas en la idea de educarlo. No
es diferente del modo en que satisfacemos el deseo de alimento:
tu debes comer, pero no sobrealimentarte. Similarmente tu debes
satisfacer tus deseos sexuales, pero no a expensas de los derechos
de otros y de tu propio cuerpo.
Después de rebelarse contra
la moralidad sexual represiva de la Iglesia, la cultura libertaria
pasó al otro extremo del sexo absolutamente sin trabas.
Cometieron un gran error al pensar que las restricciones, en cualquier
forma, eran antinaturales e incorrectas. Hasta Bertrand Russell,
quien respalda enérgicamente el punto de vista libertario,
tuvo que aceptar que algunas restricciones eran necesarias. El
escribe, "No estoy sugiriendo que no debiera haber moralidad ni
auto-refreno referido al sexo, no más que en lo que concierne
al alimento. En cuanto al alimento, tenemos restricciones de tres
tipos, aquellas de ley, aquellas de modales, y aquellas de salud.
Consideramos incorrecto robar comida, tomar más de nuestra
porción en la comida común, y comer hasta el punto
que nos haga enfermar. Restricciones de similar tipo son esenciales
en lo que concierne al sexo, pero en este caso son mucho más
complejas e implican más auto-control.".
Sin embargo, Russell tuvo dificultad
en encontrar una nueva base de moralidad sexual. El dilema con
el cual el mundo occidental se está enfrentando en el tiempo
actual está reflejado de forma muy elocuente en lo que
Russell ha escrito. El dice, "Si se permite que la nueva moralidad
(de sexo sin trabas) tome su curso, estos límites irán
más allá de donde estaban, y surgirán duras
dificultades como ya se apreciaron. Si, por otra parte, tratamos
en el mundo moderno de imponer restricciones, las cuales eran
posibles en una primera etapa (cristiana), llegamos a un rigor
imposible de regulación, contra el cual la naturaleza humana
pronto se rebelaría. Esto es así de claro, con todos
los peligros y dificultades, debemos estar contentos de dejar
que el mundo avance en lugar de retroceder. Para este propósito
necesitamos una nueva moralidad genuinamente. Quiero decir con
esto que las obligaciones y los derechos aun tendrán que
ser reconocidos, aunque ellos puedan ser muy diferentes de las
obligaciones y derechos reconocidos en el pasado… No pienso que
el nuevo sistema, algo más que el antiguo, implicaría
un desenfrenado impulso, pero pienso que las ocasiones para refrenar
el impulso y los motivos para hacerlo así tendrán
que ser diferentes de lo que lo habían sido en el pasado."
.
Si Russell hubiera tenido una oportunidad
de estudiar el Islam de cerca, estoy seguro que habría
encontrado en él 'una nueva moralidad genuinamente' la
cual regularía el sexo sin conducirlo dentro de 'un rigor
imposible de regulación'.
La segunda cuestión con la cual
estamos enfrentados a los liberales es aquella de la libertad
personal: ¿No soy libre de hacer todo lo que quiera mientras no
invada los derechos de los otros?.
Pienso que será de mucha ayuda
señalar la diferencia principal entre el Islam y la idea
liberal de libertad personal. En el sistema liberal, los derechos
son divididos en dos. Derechos individuales y derechos de la sociedad.
Una persona es libre de hacer todo lo que él o ella deseen
mientras no invadan los derechos de la otra gente. Para llegar
a ser un miembro aceptable de la sociedad, uno tiene que aceptar
esta limitación sobre su libertad. Una libertad individual
está solamente restringida por la libertad de otros. El
Islam, por otra parte, divide los derechos en tres: derechos de
un individuo, derechos de la sociedad y derechos de Alláh.
Una persona es libre de hacer lo que desee mientras no viole los
derechos de otra gente y de Alláh. Para llegar a ser musulmán,
uno tiene que aceptar esta limitación sobre su libertad
personal.
Una diferencia más importante
está en el concepto de derecho individual. En el uso liberal,
los derechos individuales son vistos en contraste con los de otros
miembros de la sociedad. El Islam da un paso más y dice
que hasta el cuerpo de un individuo tiene algunos derechos sobre
la persona misma. El Islam educa personas responsables hasta en
el uso de sus propios cuerpos. No se te permite abusar de tu cuerpo,
dañarlo: Alláh dice, "Del oído, de la vista,
del corazón, de todo eso se pedirá cuenta." (Corán,
17:36) Describiendo el día del Juicio, Él dice,
"El día que sus lenguas, manos y pies atestigüen contra
ellos por las obras que cometieron". (Corán, 24:24) "Ese
día sellaremos sus bocas, pero sus manos Nos hablarán
y sus pies atestiguarán lo que han pecado." (Corán,
36:65). El Imam Zayn ul 'Abidín, en su Risálat ul
Huqúq, describe los derechos que tienen la lengua, los
oídos, los ojos, los pies, las manos, el estómago
y las partes sexuales de una persona sobre sí misma. Si
una persona maltrata o abusa de su cuerpo, entonces es culpable
de infringir los derechos de su propio cuerpo y también los derechos
de Alláh, Quien nos ha dado el cuerpo como un depósito.
El Corán dice, "¡Bienaventurados los creyentes,…que custodian
sus partes pudendas, salvo de sus esposas…mientras quienes desean
más allá de eso, ésos son los que violan
la ley." (Corán 23:5-7)
En el Islam, los derechos del individuo
no están solamente limitados por los derechos de la sociedad
sino también por aquellos de su cuerpo y por los de Alláh.
La justificación para esto es muy sencilla: el Islam no
permite a una persona que se dañe o que se destroce a sí
misma; y el pecado o la inmoralidad es un medio de perdición.
Esta limitación está basada sobre el amor y preocupación
que Alláh, el Compasivo, tiene por nosotros. "Alláh
no quiere imponeros ninguna carga, sino purificaros y completar
Su gracia en vosotros." (Corán, 5:6).
El concepto islámico de libertad
personal puede parecer restrictivo cuando se lo compara con aquel
del sistema liberal, pero su racionalidad y justificación
son aceptadas, de un modo indirecto, hasta por la sociedad liberal.
Las consecuencias lógicas de la idea liberal de libertad
personal son que a una persona le está permitido hacer
todo lo que desee con ella misma, la única limitación
es que no infrinja los derechos de los otros. Pero Occidente no
ha sido capaz de aceptar totalmente esta idea, como puede verse
en las leyes, las cuales ponen restricciones sobre ciertos actos,
por ejemplo, el suicidio o el uso de drogas narcóticas
y también el uso obligatorio en el coche del cinturón de
seguridad. Al usar drogas narcóticas, el adicto no está
infringiendo los derechos de otros - al menos, por supuesto, que
el significado de infringir los derechos de otros se extienda
a los valores espirituales, los cuales no son parte de la esfera
laica- pero hasta las sociedades occidentales lo consideran ilícito
y dan pasos para evitar a los adictos el uso de las drogas. Eso
está justificado por el deber que la sociedad tiene de
evitar que sus ciudadanos se dañen a si mismos. En estos
ejemplos, vemos que el sistema laico se está apartando
de las consecuencias lógicas derivadas su versión
de la libertad individual. La única diferencia que permanece
entre el punto de vista liberal y el islámico es que el
primero otorga los derechos de restringir a la sociedad, mientras
que el último se los da a Alláh.
En conclusión, podemos decir
que el punto de vista islámico prohíbe, no solamente los
actos que infringen los derechos de otros, sino también aquellos
que infringen los derechos del propio cuerpo de la persona. Este
punto de vista está basado en el amor y preocupación
que Alláh tiene por los seres humanos.