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V
La ética islámica
Hay dos fuentes principales para la ética islámica:
el Corán y la Sunnah. El Corán es considerado por
los musulmanes como el Libro Celestial, generado únicamente
a partir de la revelación Divina. Los musulmanes creen
que tanto el significado como las palabras del Corán provienen
de Dios. En la práctica, no hay mucha controversia entre
los musulmanes con respecto a la interpretación de esos
versículos del Corán que están relacionados
con la moralidad o con el sistema moral coránico.
La Sunnah puede ser considerada como la aplicación de
las enseñanzas coránicas a los problemas de la vida
como se ejemplificó en las acciones del Profeta, sus dichos
y aprobaciones (de las acciones o dichos de otros en su presencia).
Por lo general la Sunnah contiene más detalles.
Para la Shiah, la Sunnah incluye tanto la Sunnah del Profeta
Muhammad, como la de su descendencia, Ahl-ul Bait, quienes son
considerados como los herederos del conocimiento y quienes perpetúan
su misión presentando y explicando las enseñanzas
islámicas puras exactamente de la forma que fueron reveladas
al Profeta. La rica literatura de los Imames de la Shiah
sobre los temas éticos es una gran ayuda para los Shiitas
en clarificar las visiones islámicas con respecto a temas
éticos detallados.
Para la Shiah y algunos otros musulmanes, otra fuente importante
del entendimiento del Islam es la razón o el intelecto,
al-aql. Aunque la fuente principal para enfatizar en el papel
de la razón es el Corán mismo, ha existido una disputa
entre las escuelas de pensamiento teológicas sunnitas con
respecto al papel de la razón y cómo establecer
un equilibrio entre la razón y la revelación. La
disputa entre los Asharitas y los Mutazilitas sobre
este tema es bastante conocida. La Shiah ha tenido un punto
de vista muy claro con respecto a la razón. Existe una
frase famosa entre los sabios Shiitas, la cual es bastante
invocada como una regla, y es la siguiente: Kullama hakama bihi
al-aql hakama bihi al-Shar wa kullama hakama bihi
al-Shar hakama bihi al-aql. Significa que, cualquier
juicio que sea hecho por la razón es hecho por la ley religiosa
o Shariah y cualquier juicio hecho por la Ley Religiosa
es aprobado por la razón. Por lo tanto, la aprobación
de la razón con respecto a un tema práctico puede
tomarse como una prueba de su legalidad en la Shariah. Por
ejemplo, si la justicia es racionalmente buena o correcta entonces
legalmente también lo sería así.
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